
Es consustancial a la condición humana, que transcurre en el tiempo, la incertidumbre con respecto a lo que devendrá.
Esta condición, vivencia universal en todos los instantes de la existencia cotidiana, determina que tanto las personas, como las cosas que tienen aptitud para satisfacer necesidades humanas (bienes), están sometidas a una gran variedad de posibilidades inciertas sobre su suerte.
Esta situación genera expectativas o temores, pues los sucesos venideros pueden tener signo benéfico o perjudicial.
Es dentro de ese ámbito esencial que se desenvuelve el seguro.
Esta condición, vivencia universal en todos los instantes de la existencia cotidiana, determina que tanto las personas, como las cosas que tienen aptitud para satisfacer necesidades humanas (bienes), están sometidas a una gran variedad de posibilidades inciertas sobre su suerte.
Esta situación genera expectativas o temores, pues los sucesos venideros pueden tener signo benéfico o perjudicial.
Es dentro de ese ámbito esencial que se desenvuelve el seguro.
